ALOE VERA

4 diciembre 2018

Desde la antigüedad se ha utilizado el aloe vera como planta curativa tanto externa como internamente, tanto en humanos como en animales se han beneficiado de este remedio. La historia está llena de escritos que describen sus usos y resultados que con el paso del tiempo se fueron olvidando y que ya es tiempo de retomar para nuestro beneficio.

Por sus amplias propiedades; cicatrizante, hidratante, antioxidante, antiinflamatorio, astringente, tonificante, antialérgico, desinfectante, etc,… el aloe vera ha sido uno de los remedios naturales más utilizado tradicionalmente para tratar diferentes afecciones. La pulpa de sus hojas es de sabor amargo, es brillante, cristalina y viscosa, la cual se procesa para obtener diferentes técnicas de aplicación o consumo como el cataplasma, zumo, crema, ungüento, tintura, polvo, etc.

Cogemos una de las hojas más gruesas de una planta adulta (más de tres años), la cortamos lo más cerca posible de la base de la planta, le recortamos los extremos donde tiene las espinas, y desprendemos la piel verde de la pulpa, que es lo que utilizaremos.

Realizar un gel en casa es muy práctico y beneficioso, se hace mezclando 5 cucharas de aceite de oliva, con ¼ de litro de pulpa de aloe triturada. Se mezcla bien, se envasa en un frasco de cristal y se  guarda en la nevera para su mejor conservación. Este gel resulta muy útil para las llagas de la boca y encías, herpes, picaduras, urticarias, resequedad en nariz y codos, alergias, heridas y quemaduras etc.

También podemos realizar un zumo tomando la pulpa de una hoja, la lavamos con un poco de vinagre de manzana para limpiarle la capa amarillenta, dejando la pulpa cristalina, la ponemos en la batidora con 150 ml de agua. Con una jeringa sin aguja, damos a tomar a nuestra mascota, 50 ml de esta mezcla repartidos en el día. De este modo, el aloe vera mejora la circulación, regenera los tejidos internos y cura ulceras internas. Actúa como suplemento alimenticio, alivia y reduce los problemas digestivos como estreñimiento y falta de digestión, alivia la tos, asma, artritis, dolores musculares, estimula el apetito, etc.

Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que no podemos dar continuamente Aloe Vera a nuestros animales; debemos descansar, ni tampoco en dosis más altas de las recomendadas, en este caso resultaría toxico y podríamos provocar trastornos gastrointestinales (vómitos, diarrea), cambio en el color de la orina o temblores. El aloe vera también puede provocar dermatitis por contacto en la boca, garganta, nariz y cara en animales con piel sensible o alergias.